3-06
La verdad es que todo el día habíamos estado tonteando, jugábamos en la alberca, y en el mar, cuando lograbas convencerme de meterme un poco en el. Me dabas besos o me hacías un caricia en cuanto tenias oportunidad de hacerlo, al principio nos cuidábamos mucho de que nos vieran los compañeros, pero conforme fue pasando el tiempo nos empezó a dejar de importar. Los besos empezaron a subir de intensidad conforme pasaban las horas, y después de esa noche en la que platicamos tan maravillosamente, mis reservas, respecto a la finalidad del viaje, se esfumaron, no íbamos a eso, es cierto, o por lo menos así lo fue de mi parte (y quisiera creer que de la tuya también
pero vamos…) las sensaciones eran tan grandes, y disponíamos por primera vez no de unas horas sino de varios días para estar juntos que la tentación era muy grande.
En casa era sumamente difícil dejar que las hormonas se descontrolaran porque estábamos rodeados de tanta gente, viviendo con las restricciones con las que vivía, que, en cuanto nos vimos solos, lejos de la supervisión de los padres, las cosas se descontrolaron, aún hoy en día pienso en si era realmente tu intención que las cosas fueran así, porque aún cuando pudo ser mejor (sabes que soy sincera siempre), no dejó de ser genial; el que alguien nos pudiera ver era a la vez entre atemorizante y excitante. Pero las cosas no pasaban de simples caricias bastante subidas de tono. El problema fue cuando nos quedamos totalmente solos por varias horas, estábamos en la habitación y las caricias no se hicieron esperar, la temperatura aumento varios grados, puedo apostarlo, y simplemente esta vez nos dejamos llevar totalmente, no dimos marcha atrás. Hubo un momento en el que dude, de hecho, me dio bastante miedo de estar cometiendo un error, no sé si lo habrás notado. Pero quise parar, de hecho lo hice durante unos segundos, pero entonces me miraste a los ojos, tomaste mi cara entre tus manos (sabes que eso me encanta) y me besaste, y yo ya no supe más, deje de pensar y me dedique solamente a sentir.
Cuando te sentí dentro empecé a preocuparme por lo que ya sabía que vendría pero trate de tomarlo con calma, el estar informado sobre el tema ayuda bastante, pero aún así hubo unos instantes de dolor que casi me hacen aventarte para que te alejaras, la cosa no duro mucho tiempo más, y no, no estoy reclamando nada, nos metimos a la ducha y el susto que nos llevamos no fue nada agradable, nos fuimos a pasear como si nada pero lo cierto es que las cosas no iban a ser igual, habíamos cruzado ya un punto importante en nuestra relación, hubo mas oportunidad de “practicar”, y de hecho aún me causa gracia esa bendita gota de sudor que como ardía y que solo logro bastantes risas y quejas (recuerdas?
) pero nos falto tiempo, tiempo para hacer las cosas de otra manera, hubo cosas que descuidamos.
Cuando en la noche en la playa me dijiste que me amabas y que querías que nos casáramos, me asuste y a la vez me sentí muy feliz, creo que nunca antes o después logre sentirme así… me asuste porque creí que lo que decías quizás no era más que un tópico, frases echas para que no te sintieras comprometido, amarrado o que se yo; pero me encantó escuchar todo lo que dijiste, nos besamos, quizás más de la cuenta ya que los demás también estaban en la playa pero ni nos importo, si se dieron cuenta de lo que había pasado entre nosotros lo ignoro, pero supongo que se dieron una idea.
¿Qué si pudiera regresar el tiempo cambiaría las cosas? Créeme que no, porque nada es perfecto y no hubiera cambiado nada de ese viaje…
¿Para ti como fue?