26-12
Sabes que todo esto es tan extraño, hay tantas cosas que me han pasado desde la última vez que escribí, Omar y yo ya casi tenemos un año y medio de andar juntos, aunque casi no lo cumplíamos porque como ya había dicho, estábamos pasando por una etapa difícil, sobre todo yo, y sentía que ya iba a explotar si no se lo decía a alguien, y se lo dije a él… Tenia días rara, y es que estaba muy indecisa y ese día me estaba dando mucha lata, así que se lo dije, no sé, tal vez no fue ni la hora ni el momento adecuados pero trate de explicarle que tenia muchos problemas con respecto a él, que mis padres y yo teníamos muchos problemas y que querían, además, que lo dejara, y que pero sobre todo la causa era, que yo lo notaba muy raro, y es que no soportaba ver a Sandra, que cada vez que la veo me da mucho coraje con él, me siento incomoda cada vez que la mencionan.
Una vez me sentí muy celosa, porque él me comento que una chava quería con él, y ese día estaba con ella, yo me enoje y hasta Ricardo le decía que yo le iba a pegar, y es que yo sentí que se estaba cuidando [si, otra vez] de mi. Por desgracia ese día también ví a Sandra y me enoje muchísimo, y es que, volví a sentirme como cuando temía lo de ella y él, así que cuando fue a verme, no le hablaba, sentía mucho coraje aún, en fin, me porte muy mal con él, y a partir de ahí…
Me dio mucha tristeza ver como se puso, caray, yo no podía dejar de llorar, necesitaba desahogarme, de rato, cuando me calme, Marcela me dijo que Omar iba llorando, no logre que me dijera quien le había dicho a ella. Pero él se fue a las canchas, yo sabia en el fondo que el estaba ahí, pero no quería ir, no quería verle en ese momento.
Simplemente me quede ahí en el salón, sobra decir que ni siquiera atendí las clases, estaba ahí, si, sin duda alguna pero solo de manera física, mentalmente me encontraba en otro lugar, ni idea de cual, tan solo recuerdo que la clase era casi como si estuvieran hablando en una lengua extraña.
Cuando Omar regreso, ya mas calmado pero muy serio, nada más lo vi sentarse en su lugar (junto al mío además de todo), le pregunte si se encontraba bien, sólo asintió con la cabeza. Al finalizar las clases hablamos, muy serio todo, y lo “arreglamos”; estoy con él aún, pero me siento extraña.